Cartier Santos Galbée XL Automatic W20098D6 32 x 45 mm, automático.
$5.490.000
Cartier Santos Galbée W20098D6, década del 2010.
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El clásico Santos en su versión PERFECTA 🤯: la última generación del Santos con bisel cuadrado, en unas proporciones realmente insuperables: 32 x 45 mm 🏆.
Un ícono fiel a sus orígenes como ninguno, con un calce perfecto, una estética perfecta: es EL LEGENDARIO.
En la relojería existen hitos… y existen nacimientos fundacionales. La historia del Cartier Santos pertenece a esto último: es el PRIMER RELOJ DE PULSERA concebido para caballeros, surgido de la amistad entre el aviador Alberto Santos-Dumont 🇧🇷 y Louis Cartier 🇫🇷 en 1904. Una pieza creada no desde el ornamento, sino desde una necesidad real en pleno vuelo 🛩️. Un punto de quiebre absoluto.
Sin embargo, aunque su origen se remonta a más de 120 años, no fue sino hasta 1978 cuando el Santos se insertó con fuerza en el imaginario contemporáneo. Bajo el liderazgo de Alain-Dominique Perrin, Cartier lo redefinió como un reloj plenamente moderno, integrando acero, tornillos visibles y una arquitectura geométrica que marcó época. El impacto fue GLOBAL 🌍.
El legendario ejemplar que vemos en imágenes pertenece a la penúltima generación del Santos, antes del rediseño a una estética aún más estilizada, con el bisel estirado a las asas.
Esta maravilla de referencia W20098D6 pertenece a la variante Galbée, una evolución descontinuada refinada dentro de la familia Santos. ¿La clave? Está en su manera de relacionarse con la muñeca…
El Santos Galbée atenúa los ángulos rígidos del modelo original Carrée y los transforma en una curva continua, suavemente acolchada, que acompaña el movimiento con una comodidad escultórica 😮💨, manteniendo la rigidez estética de la caja. Es la interpretación más amable, más fluida y más sensual del Santos, pensada para quienes buscan elegancia sin rigidez, pero con ese encanto industrial inherente a esta leyenda.
En el corazón tenemos al calibre Cartier 049, basado en el legendario ETA 2892-A2, que ofrece una arquitectura probada con un perfil específicamente delgado… es fiable y refinado a la vez. MECÁNICA SÓLIDA BAJO ESTÉTICA PARISINA 🌟.
Es impresionante lo palpable que es el hecho de que en esta versión Galbée, el ícono adopta una especial lectura, más orgánica. La geometría icónica del Santos permanece intacta, pero se expresa con mayor fluidez, como si el acero hubiese sido trabajado para adaptarse al cuerpo humano 😮💨. Las líneas rectas dialogan ahora con superficies suavizadas, logrando que el reloj se pose con naturalidad, envolviendo la muñeca en lugar de imponerse. Es una arquitectura diseñada para el uso diario, donde cada transición entre planos revela intención y oficio.
El brazalete, con sus eslabones cepillados y tornillos expuestos, prolonga esa lógica de continuidad total. Un diseño inmediato, reconocible, y profundamente Cartier… una firma visual que atraviesa décadas sin perder vigencia.
El dial introduce entonces un matiz que redefine la experiencia visual. Sobre la clásica base plateada, los números romanos negros emergen con un volumen refinado, de forma líquida, capturando la luz con sutileza según el ángulo. Buscan una armonía cromática precisa, muy propia de la maison. La minutería chemin de fer estructura el conjunto con rigor gráfico, mientras las agujas azuladas, caladas y en forma de espada, consolidan esa identidad parisina donde el color AFIRMA CARÁCTER 🕰️.
Y atentos, porque aun cuando en el catálogo desde los años 2000 se presentó como un tamaño XL, la realidad es que sus proporciones lo hacen equivalente a un tamaño Medium actual. No es gigante ni grande, es una medida simplemente perfecta, una versión definitiva de una leyenda.
Es un reloj perfectamente proporcionado que HAY QUE PROBARSE para comprender el magnetismo histórico y de diseño que esta pieza implica 👑.
Es esta una pieza magnífica, un clásico, en una versión buscada por amantes de simplemente diseños hermosos, por amantes Cartier y también por coleccionistas exigentes, que buscan la perfección en un Santos fiel a su origen con las proporciones perfectas.
🔸 Precio: $5.490.000.
🔸 Marca: Cartier.
🔸 Período: Década de 2010.
🔸 Modelo/Referencia: W20098D6.
🔸 Movimiento: Cartier 049, automático.
🔸 Medida de la caja: 32 x 45 milímetros sin incluir su corona.
🔸 Material de la caja: Acero inoxidable.
🔸 Distancia entre asas: 20 milímetros.
🔸 Distancia de asa a asa: 45 milímetros.
🔸 Material del brazalete/correa: Acero inoxidable.
🔸 Accesorios: Conserva su caja y manuales, además de nuestra Documentación Relojes Club.
AUTENTICIDAD
Sólo relojes inspeccionados profesionalmente.
Más allá de tarjetas o documentos, junto a nuestro Servicio Técnico inspeccionamos nuestros relojes en detalle de forma individual. Son los relojes en sí mismos nuestro único factor definitivo para la determinación de la autenticidad, y es por ello que podemos garantizar nuestros relojes siempre, conserven o no su documentación original. Para el ojo experto no existe forma de replicar una caja, dial y sobre todo movimiento de la misma forma en que lo hace la marca del reloj.
PROCEDENCIA
Historial legal seguro.
Aunque suene extraño, en la relojería no todo son los relojes en sí. Por ello es que la procedencia lícita de nuestros relojes es garantizada de forma absoluta. En este bello mundo de la relojería, lleno de pasión, nos preocupamos y ocupamos en ofrecer los mejores relojes, los más populares del momento, los no tan populares y también los antiguos más especiales, siempre ofreciendo la tranquilidad de portar un reloj con un historial de compra legal.
FUNCIONAMIENTO
Vintage o modernos, los garantizamos todos.
Nuestros relojeros verifican mecánicamente individualmente cada reloj que nos llega, para así garantizar que funcionen dentro de los parámetros aceptables respectivos a su manufactura a la hora de encontrar su próximo dueño. Esto nos permite asegurar un excelente funcionamiento de forma confiada, garantizándolo por seis meses, independiente de la época del reloj… una reliquia con décadas encima o un reloj moderno: no hay reloj que salga de nuestras oficinas sin funcionar todas sus complicaciones perfectamente, y en parámetros incorrectos. Confiamos en el rigor de nuestros relojeros y en la calidad de los relojes de antaño, tanto como en la de los relojes actuales, pues nuestra propia experiencia nos lo indica: todos los relojes son perfectamente capaces de ser disfrutados diariamente.




