Baume & Mercier Capeland Chronograph 42 mm MOA10005, automático.
$1.450.000
Baume & Mercier Capeland Chronograph MOA10005, década de 2010.
Sin existencias
Un cronógrafo puede ser una herramienta, un accesorio… o un manifiesto de toda una historia 🕰️. Este Capeland pertenece a la última categoría: es la reinterpretación consciente de los cronógrafos de piloto de las décadas de 1930 y 40, cuando la relojería no era lujo, sino instrumento vital. Baume & Mercier quiso recordarnos que la relojería no comienza en el presente, sino que tiene raíces profundas. Y en este modelo, esas raíces vuelven a florecer 🌱.
El diseño no es casualidad. Aquí conviven las escalas clásicas de este tipo de cronógrafos, que son MUCHO MÁS QUE SÓLO INSCRIPCIONES.
El taquímetro, símbolo de la velocidad, permite calcular la velocidad promedio entre dos puntos. Al comenzar (km 0) la carrera presionamos el pulsador superior para dar inicio al cronógrafo. Al llegar al km 1 lo detenemos, y leemos la velocidad promedio en el número que apunta el segundero del cronógrafo ⏱️. Si nos demoramos 15 segundos, por ejemplo, vamos en promedio a 240 km/h.
La escala telemétrica es una belleza 🤩… hoy extinta, pero con una UTILIDAD MUY INTERESANTE: sirve para medir la distancia a un fenómeno a través del sonido. Una función que permitía a un piloto calcular la proximidad de una tormenta, o a un soldado la distancia de un francotirador enemigo 😮.
Por ejemplo, cuando vemos el destello del cañón del enemigo hacemos correr el cronógrafo; y cuando suena el disparo, lo detenemos. Si entre esos dos eventos, por ejemplo, transcurren 3 segundos, el enemigo está a cerca de 1 kilómetro de nosotros 🪖.
Hoy, más que utilidad analógica, es memoria relojera: un detalle histórico que este Capeland rescata con respeto y autenticidad… NADA ESTÁ AL AZAR.
Sus dimensiones se agrandan al punto ideal, con una caja de 42 milímetros se actualiza el lenguaje clásico al estándar moderno, garantizando legibilidad impecable de cada segundo, de cada escala.
El dial se organiza con equilibrio: tres contadores bien distribuidos -uno a la izquierda, uno abajo, uno a la derecha- que transmiten orden y simetría. Incluso el calendario, ubicado discretamente a las 4:30, respeta esa armonía, apareciendo solo cuando se lo busca, nunca estorbando la estética general 👏… un alcance excelente, pues es esta un complicación que los cronógrafos de los años 40 no ostentaban.
Los pulsadores de tipo pistón, largos y cilíndricos, son un guiño a los cronógrafos vintage de aviador, y que dotan de un estilo indescriptible al reloj todo. Al presionarlos, no solo activamos la función: evocamos un gesto heredado de los pioneros de la aviación, cuando un cronógrafo podía marcar la diferencia entre calcular una trayectoria o perderse en la niebla 😮.
En el corazón de esta pieza late el calibre Valjoux 7753, un movimiento automático robusto, probado y reconocido por su fiabilidad, LISTO PARA LA GUERRA 🪖.
Baume & Mercier lo viste con la elegancia que caracteriza a la firma, pero no traiciona su esencia funcional: la mecánica es sólida, perpetua, perpetuamente lista.
Este Capeland se distancia de todos los conceptos anteriores de la línea y redefine su propósito: ya no es moda pasajera, sino un homenaje vivo. Es un reloj con presencia, con historia y con estilo, que honra los cronógrafos de piloto olvidados por casi todas las casas, salvo contadas excepciones como Breitling. En este lanzamiento, Baume & Mercier nos recuerda que la relojería no parte en 2025: respeta su herencia, la revive y la ofrece con modernidad. Y lo más fascinante es cómo estos detalles -la escala telemétrica, la disposición equilibrada de los contadores, los pulsadores de tipo pistón- se integran con tal naturalidad que podrían pasar inadvertidos a primera vista, si no desmembramos este diseño magistral 👏. Pero en realidad son ellos los que elevan al Capeland a otra categoría: la de los relojes con alma, aquellos que transmiten historia en cada línea y en cada función. Esa riqueza estética y conceptual no es casualidad, es la memoria misma de la relojería revivida en pleno siglo XXI.
🔸 Precio: $1.450.000.
🔸 Marca: Baume & Mercier.
🔸 Período: Década de 2010.
🔸 Modelo/Referencia: MOA10005.
🔸 Movimiento: Valjoux 7753, automático.
🔸 Medida de la caja: 42 milímetros sin incluir su corona.
🔸 Material de la caja: Acero inoxidable.
🔸 Distancia entre asas: 21 milímetros.
🔸 Distancia de asa a asa: 49 milímetros.
🔸 Material del brazalete/correa: Correa de cuero azul.
🔸 Accesorios: Conserva su broche deployant original, además de estuche y tarjeta individual Relojes Club.
AUTENTICIDAD
Sólo relojes inspeccionados profesionalmente.
Más allá de tarjetas o documentos, junto a nuestro Servicio Técnico inspeccionamos nuestros relojes en detalle de forma individual. Son los relojes en sí mismos nuestro único factor definitivo para la determinación de la autenticidad, y es por ello que podemos garantizar nuestros relojes siempre, conserven o no su documentación original. Para el ojo experto no existe forma de replicar una caja, dial y sobre todo movimiento de la misma forma en que lo hace la marca del reloj.
PROCEDENCIA
Historial legal seguro.
Aunque suene extraño, en la relojería no todo son los relojes en sí. Por ello es que la procedencia lícita de nuestros relojes es garantizada de forma absoluta. En este bello mundo de la relojería, lleno de pasión, nos preocupamos y ocupamos en ofrecer los mejores relojes, los más populares del momento, los no tan populares y también los antiguos más especiales, siempre ofreciendo la tranquilidad de portar un reloj con un historial de compra legal.
FUNCIONAMIENTO
Vintage o modernos, los garantizamos todos.
Nuestros relojeros verifican mecánicamente individualmente cada reloj que nos llega, para así garantizar que funcionen dentro de los parámetros aceptables respectivos a su manufactura a la hora de encontrar su próximo dueño. Esto nos permite asegurar un excelente funcionamiento de forma confiada, garantizándolo por seis meses, independiente de la época del reloj… una reliquia con décadas encima o un reloj moderno: no hay reloj que salga de nuestras oficinas sin funcionar todas sus complicaciones perfectamente, y en parámetros incorrectos. Confiamos en el rigor de nuestros relojeros y en la calidad de los relojes de antaño, tanto como en la de los relojes actuales, pues nuestra propia experiencia nos lo indica: todos los relojes son perfectamente capaces de ser disfrutados diariamente.




