Jaeger-LeCoultre Heraion Ultra-Thin 18K Solid Gold 34 mm, de cuarzo.
$1.690.000
Jaeger-LeCoultre Heraion Ultra Thin 18K Solid Gold 34 mm, década de 1990.
Sin existencias
El reloj formal 👔 por excelencia 🏆: este Jaeger-LeCoultre Heraion Ultra-Thin es la representación más explícita de la elegancia sobria del relojero del relojero ⚙️.
Es simple. Muy simple, pero con cada elemento preciso no falta absolutamente nada… y eso es un talento que pocos relojes pueden conseguir 😮💨. Un reloj cómodo, pero fuerte y pesado en su simbolismo 👏: un Jaeger-LeCoultre de oro sólido de 18K. Dos manecillas, números romanos… nada más. No se necesita conversar más, el reloj en una sola mirada lo dice todo.
Fino, formal, sobrio, mesurado, elegante… todas estas características y más, proveniente de la especial línea Heraion.
Es este caballero de los años 90 un reloj que, atendido su precio, SIN DUDA ALGUNA REPRESENTA MUCHO MÁS 🤯… es todo lo contrario a proporcional a su precio… ¡ES MÁS 😂! La relación precio-calidad ideal.
Y mecánicamente, como podemos predecir, el movimiento tiene su propia relevancia, su propio peso en el reloj: HABLAMOS DEL RELOJERO DEL RELOJERO.
El responsable de ese perfil ultra-plano casi mágico, que da la sensación de que si era más delgado dejaba de existir y se formaba un agujero negro 😅… es el calibre 608 de Jaeger-LeCoultre. El calibre presentado en 1982 como el más delgado de todos, con tan solo 1.6 mm de alto 🤯.
Esta maravilla mecánica, vanguardista y sorprendente incluso al día de hoy, fue empleada por JLC en numerosos modelos, y también por otras legendarias firmas como Universal Genève (calibre 609) o Audemars Piguet (calibre 2608). Sí, a ese nivel.
Señores… un flamante, hermoso y serio Jaeger-LeCoultre dotado de una jerarquía, historia y diseño insuperables 👏.
La fineza del oro sólido de 18K resulta, entonces, sólo un accesorio para el valor intrínseco de esta pieza, una creación originada de la auténtica genialidad suiza de Jaeger-LeCoultre en los años 90, lo máximo: como siempre, diseño y mecánica confluyen en lo más alto 🏆.
🔸 Precio: $1.690.000
🔸 Marca: Jaeger-LeCoultre.
🔸 Período: Década de 1990.
🔸 Modelo/Referencia: 140.112.1.
🔸 Movimiento: Jaeger-LeCoultre 608, de cuarzo.
🔸 Medida de la caja: 34 milímetros sin incluir su corona.
🔸 Material de la caja: Oro amarillo de 18K.
🔸 Distancia entre asas: 18 milímetros.
🔸 Material del brazalete: Cuero
🔸 Accesorios: A no ser que se especifique lo contrario, los relojes no incluyen accesorios. La regla general de los relojes vintage, en específico, es no incluirlos. Con todo, incluye estuche Relojes Club.
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AUTENTICIDAD
Sólo relojes inspeccionados profesionalmente.
Más allá de tarjetas o documentos, junto a nuestro Servicio Técnico inspeccionamos nuestros relojes en detalle de forma individual. Son los relojes en sí mismos nuestro único factor definitivo para la determinación de la autenticidad, y es por ello que podemos garantizar nuestros relojes siempre, conserven o no su documentación original. Para el ojo experto no existe forma de replicar una caja, dial y sobre todo movimiento de la misma forma en que lo hace la marca del reloj.
PROCEDENCIA
Historial legal seguro.
Aunque suene extraño, en la relojería no todo son los relojes en sí. Por ello es que la procedencia lícita de nuestros relojes es garantizada de forma absoluta. En este bello mundo de la relojería, lleno de pasión, nos preocupamos y ocupamos en ofrecer los mejores relojes, los más populares del momento, los no tan populares y también los antiguos más especiales, siempre ofreciendo la tranquilidad de portar un reloj con un historial de compra legal.
FUNCIONAMIENTO
Vintage o modernos, los garantizamos todos.
Nuestros relojeros verifican mecánicamente individualmente cada reloj que nos llega, para así garantizar que funcionen dentro de los parámetros aceptables respectivos a su manufactura a la hora de encontrar su próximo dueño. Esto nos permite asegurar un excelente funcionamiento de forma confiada, garantizándolo por seis meses, independiente de la época del reloj… una reliquia con décadas encima o un reloj moderno: no hay reloj que salga de nuestras oficinas sin funcionar todas sus complicaciones perfectamente, y en parámetros incorrectos. Confiamos en el rigor de nuestros relojeros y en la calidad de los relojes de antaño, tanto como en la de los relojes actuales, pues nuestra propia experiencia nos lo indica: todos los relojes son perfectamente capaces de ser disfrutados diariamente.




