Jaeger-LeCoultre Reverso Day Date 270.8.36, a cuerda

$3.250.000

Jaeger-LeCoultre Reverso Day Date 270.8.36, década del 2000.

Sin existencias

Descripción

Jaeger-LeCoultre Reverso Day Date 270.8.36, a cuerda

 

Jaeger-LeCoultre Reverso Day Date 270.8.36, década del 2000.

 

El reloj de vestir soñado, el Jaeger-LeCoultre Reverso Day Date, una versión irrepetible.

Pero antes de esa forma tan artística de expresar el calendario viene la historia, el desafío.

Comenzaba la década de 1930 cuando los oficiales británicos aficionados al polo tuvieron la necesidad de usar un reloj que soportara todos los impactos y naturalezas del deporte. Esta tarea le fue encomendada a César de Trey, un vendedor de relojes, quien recurrió al señor Jacques-David LeCoultre. Bajo la supervisión del señor LeCoultre, el ícono sería esbozado finalmente de la mano de su ingeniero francés René-Alfred Chauvot: diseñó una caja realmente mágica, que puede voltear su mecanismo y dial en 180 grados para cubrirse de golpes.

La innovación, el diseño Art Déco de su caja y la elegancia sin igual de este concepto lo hacen un trozo irremplazable de la historia de la relojería, siendo un verdadero clásico.

El Reverso Day Date de referencia 270.8.36, antes que todo, es EXTRAORDINARIAMENTE HERMOSO, en él se complejiza la labor de un doble calendario para presumir de la habilidad sin igual de JLC para producir diales hermosos hasta el más fino detalle: tenemos el día de la semana en rojo en una ventana a las 11 y el día del mes alrededor de todo el dial indicado con una manecilla de punta roja… EL RESULTADO PUEDEN VERLO EN IMÁGENES, un reloj realmente atrapante.

Las dimensiones son las perfectas para lucirlo a la perfección, con elegancia, 26 x 42 mm.

Y desde luego que un reloj con tanta riqueza estética debía por supuesto ser también lo máximo mecánicamente -hablamos de una de las mejores manufactureras de relojes de la historia-, y para eso el calibre a cuerda 836 de JLC es quien palpita en un idioma de eternidad, ajustado a 5 posiciones.

En resumen, este reloj es clase pura, en diseño y mecánica. Es la leyenda del Reverso potenciada en una edición difícil de encontrar. ES PERFECTO.

 

 

  • Precio: $3.250.000.
  • Marca: Jaeger-LeCoultre.
  • Período: Década del 2000.
  • Modelo/Referencia: 270.8.36.
  • Movimiento: Jaeger-LeCoultre 836, mecánico.
  • Medida de la caja: 26 x 42 milímetros sin incluir su corona.
  • Material de la caja: Acero inoxidable.
  • Distancia entre asas: 20 milímetros.
  • Material del brazalete: Cuero.
  • Accesorios: Conserva caja Jaeger-LeCoultre sin almohadilla y deployant original.
Información adicional
Marcas

Triple Garantía Relojes Club

AUTENTICIDAD

Sólo relojes inspeccionados profesionalmente.

Más allá de tarjetas o documentos, junto a nuestro Servicio Técnico inspeccionamos nuestros relojes en detalle de forma individual. Son los relojes en sí mismos nuestro único factor definitivo para la determinación de la autenticidad, y es por ello que podemos garantizar nuestros relojes siempre, conserven o no su documentación original. Para el ojo experto no existe forma de replicar una caja, dial y sobre todo movimiento de la misma forma en que lo hace la marca del reloj.

PROCEDENCIA

Historial legal seguro.

Aunque suene extraño, en la relojería no todo son los relojes en sí. Por ello es que la procedencia lícita de nuestros relojes es garantizada de forma absoluta. En este bello mundo de la relojería, lleno de pasión, nos preocupamos y ocupamos en ofrecer los mejores relojes, los más populares del momento, los no tan populares y también los antiguos más especiales, siempre ofreciendo la tranquilidad de portar un reloj con un historial de compra legal.

FUNCIONAMIENTO

Vintage o modernos, los garantizamos todos.

Nuestros relojeros verifican mecánicamente individualmente cada reloj que nos llega, para así garantizar que funcionen dentro de los parámetros aceptables respectivos a su manufactura a la hora de encontrar su próximo dueño. Esto nos permite asegurar un excelente funcionamiento de forma confiada, garantizándolo por seis meses, independiente de la época del reloj… una reliquia con décadas encima o un reloj moderno: no hay reloj que salga de nuestras oficinas sin funcionar todas sus complicaciones perfectamente, y en parámetros incorrectos. Confiamos en el rigor de nuestros relojeros y en la calidad de los relojes de antaño, tanto como en la de los relojes actuales, pues nuestra propia experiencia nos lo indica: todos los relojes son perfectamente capaces de ser disfrutados diariamente.

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