Omega Speedmaster ’57 Broad Arrow Limited Edition 38.6 mm, a cuerda.
$6.490.000
Omega Speedmaster ’57 Broad Arrow 3557, año 2018.
Sin existencias
HISTORIA: así se ve EL PRIMERO, EL PRIMER SPEEDMASTER DE LA HISTORIA.
Antes del famoso Moonwatch, la línea Speedmaster se introducía el año 1957 como una línea de cronógrafos deportivos, inspirados en el automovilismo. El Speedmaster FUE EL PRIMER CRONÓGRAFO DE LA HISTORIA en mostrar el taquímetro grabado en el bisel, una cuestión bastante funcional en su minuto, ya que para calcular rápidamente la velocidad el mirar inscripciones pequeñas en el dial puede no resultar muy cómodo. El «Broad Arrow» -flecha ancha en español-, como se le llama al modelo en virtud de sus particulares manecillas, es un reloj que va más allá de la fama, es un reloj de cultos… con su bisel de acero -sin el anillo de aluminio negro, su caja con asas puntiagudas, el diseño de sus pulsadores, sus manecillas tan exquisitas, su logo aplicado… un conjunto de características pensadas para el aficionado más fanático, el reloj te convence desde la primera mirada de que NO es un reloj masivo ni común, ni es el Moonwatch: ES OTRA COSA en Omega.
Desde luego que es famoso, pero lo es para aquellos que profundizan en la historia y no se quedan solamente con la portada (Moonwatch) de una aventura. Él es reconocido por ser quien comenzó todo para los cronógrafos deportivos de Omega. Así de esencial es su existencia.
A quien tenemos el honor de presentar hoy es a la exclusiva EDICIÓN LIMITADA a 3557 piezas del Broad Arrow de Omega, parte de una legendaria trilogía lanzada el año 2017 por el aniversario número 60 de la colección de 1957, en que se contiene a este Speedmaster, a un Seamaster 300 y a un Railmaster.
Señores… esta pieza NO es una simple reedición, es más, mucho más. Es la reencarnación del antiguo, con cristal acrílico, el diseño original del bisel y del brazalete -aunque mejorado con un micro-ajuste extraordinario-, LAS DIMENSIONES ORIGINALES DE LA CAJA (38.6 mm), ese dial negro/grafito mate tan exquisito… y por dentro el flameante calibre 1881 de Omega, sucesor directo del mítico 321.
Desde el año 2018, se corona como uno de los 311.10.39.30.01.001 más nuevos de todos, dispuesto todos los días a demostrarle al mundo por qué es tan especial… es otra cosa.
- Precio: $6.490.000.
- Marca: Omega.
- Período: Año 2018.
- Modelo/Referencia: 311.10.39.30.01.001.
- Movimiento: Omega 1881, a cuerda.
- Medida de la caja: 38.6 milímetros sin incluir su corona.
- Material de la caja: Acero inoxidable.
- Distancia entre asas: 20 milímetros.
- Material del brazalete: Cuero.
- Accesorios: Conserva su caja, estuche de cuero, tarjetas, y correa de cuero Omega, con hebilla original.
| Marcas |
|---|
AUTENTICIDAD
Sólo relojes inspeccionados profesionalmente.
Más allá de tarjetas o documentos, junto a nuestro Servicio Técnico inspeccionamos nuestros relojes en detalle de forma individual. Son los relojes en sí mismos nuestro único factor definitivo para la determinación de la autenticidad, y es por ello que podemos garantizar nuestros relojes siempre, conserven o no su documentación original. Para el ojo experto no existe forma de replicar una caja, dial y sobre todo movimiento de la misma forma en que lo hace la marca del reloj.
PROCEDENCIA
Historial legal seguro.
Aunque suene extraño, en la relojería no todo son los relojes en sí. Por ello es que la procedencia lícita de nuestros relojes es garantizada de forma absoluta. En este bello mundo de la relojería, lleno de pasión, nos preocupamos y ocupamos en ofrecer los mejores relojes, los más populares del momento, los no tan populares y también los antiguos más especiales, siempre ofreciendo la tranquilidad de portar un reloj con un historial de compra legal.
FUNCIONAMIENTO
Vintage o modernos, los garantizamos todos.
Nuestros relojeros verifican mecánicamente individualmente cada reloj que nos llega, para así garantizar que funcionen dentro de los parámetros aceptables respectivos a su manufactura a la hora de encontrar su próximo dueño. Esto nos permite asegurar un excelente funcionamiento de forma confiada, garantizándolo por seis meses, independiente de la época del reloj… una reliquia con décadas encima o un reloj moderno: no hay reloj que salga de nuestras oficinas sin funcionar todas sus complicaciones perfectamente, y en parámetros incorrectos. Confiamos en el rigor de nuestros relojeros y en la calidad de los relojes de antaño, tanto como en la de los relojes actuales, pues nuestra propia experiencia nos lo indica: todos los relojes son perfectamente capaces de ser disfrutados diariamente.




