Longines Grand Prize Black Dial 1960, automático.
$595.000
Longines Grand Prize, década de 1960.
Sin existencias
Una joya de los años 60 con un dial exquisito, probablemente el menos usual en los años 60: NEGRO 🖤.
Este Grand Prize fue la manera en que Longines, en los años 60, quiso demostrar la madurez de su relojería automática: relojes de vestir elegantes, modernos, construidos con calidad suiza innegable y con calibres de manufactura propia que aún hoy sorprenden por su exactitud e ingeniería🏆.
Pero lo que tenemos aquí es aún más especial: un Grand Prize con esfera negra, brillando en el ritmo de un acabado reflejante. En un tiempo en que la mayoría de relojes de vestir lucían diales plateados o claros, este ejemplar se atreve con la oscuridad brillante, un negro profundo que juega con la luz y convierte a la pieza en algo completamente distinto… con una energía atemporal: PERFECTAMENTE PODRÍA SER UNA PRECIOSA REEDICIÓN 😮💨.
Su acabado espejo hace que el reflejo se convierta en parte del diseño, un lujo estético que en su momento fue raro y que hoy, más de 60 años después, resulta magnético.
Los índices aplicados y facetados de forma maniática, junto con las manecillas tipo jeringa, se elevan sobre la superficie esmaltada como esculturas independientes. Y al mirar con atención, se descubre otro detalle sublime: la tipografía cursiva del «AUTOMATIC» en el dial, exquisita y auténtica de la época, cargada de una elegancia inédita que revela la fineza estética de los años 60.
En su interior late un calibre de manufactura propia Longines: el 352, un movimiento automático que marcaban la diferencia frente a competidores contemporáneos, con un diseño hecho a medida, con patentes propias.
Su caja de acero inoxidable de 34 milímetros con asas delgadas y proporciones finas representa la estética de los relojes de vestir de su época. Sin embargo, el contraste entre el brillo del acero y la negrura de la esfera otorga un impacto visual que lo hace parecer más grande, más presente, más único. En muñeca se siente como una joya discreta pero poderosa: un reloj así, no se confunde con ninguno 💎.
Un hallazgo raro y valioso: no sólo por su belleza y estado, sino por ser un pedazo poco visto de la historia de Longines, un fragmento de su época dorada en que los relojes eran a la vez herramientas de precisión y expresiones de diseño atemporal.
🔸 Precio: $595.000.
🔸 Marca: Longines.
🔸 Período: Década de 1960.
🔸 Modelo/Referencia: Grand Prize.
🔸 Movimiento: Longines 350, automático.
🔸 Medida de la caja: 34 milímetros sin incluir su corona.
🔸 Material de la caja: Acero inoxidable.
🔸 Distancia entre asas: 18 milímetros.
🔸 Distancia de asa a asa: 42 milímetros.
🔸 Material del brazalete/correa: Cuero.
🔸 Accesorios: Incluye estuche y tarjeta individual Relojes Club.
AUTENTICIDAD
Sólo relojes inspeccionados profesionalmente.
Más allá de tarjetas o documentos, junto a nuestro Servicio Técnico inspeccionamos nuestros relojes en detalle de forma individual. Son los relojes en sí mismos nuestro único factor definitivo para la determinación de la autenticidad, y es por ello que podemos garantizar nuestros relojes siempre, conserven o no su documentación original. Para el ojo experto no existe forma de replicar una caja, dial y sobre todo movimiento de la misma forma en que lo hace la marca del reloj.
PROCEDENCIA
Historial legal seguro.
Aunque suene extraño, en la relojería no todo son los relojes en sí. Por ello es que la procedencia lícita de nuestros relojes es garantizada de forma absoluta. En este bello mundo de la relojería, lleno de pasión, nos preocupamos y ocupamos en ofrecer los mejores relojes, los más populares del momento, los no tan populares y también los antiguos más especiales, siempre ofreciendo la tranquilidad de portar un reloj con un historial de compra legal.
FUNCIONAMIENTO
Vintage o modernos, los garantizamos todos.
Nuestros relojeros verifican mecánicamente individualmente cada reloj que nos llega, para así garantizar que funcionen dentro de los parámetros aceptables respectivos a su manufactura a la hora de encontrar su próximo dueño. Esto nos permite asegurar un excelente funcionamiento de forma confiada, garantizándolo por seis meses, independiente de la época del reloj… una reliquia con décadas encima o un reloj moderno: no hay reloj que salga de nuestras oficinas sin funcionar todas sus complicaciones perfectamente, y en parámetros incorrectos. Confiamos en el rigor de nuestros relojeros y en la calidad de los relojes de antaño, tanto como en la de los relojes actuales, pues nuestra propia experiencia nos lo indica: todos los relojes son perfectamente capaces de ser disfrutados diariamente.




