Breitling Grand Premier White Roman Dial A13024.1, automático.

$1.990.000

Breitling Grand Premier White Roman Dial A13024.1, década de 2000.

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Descripción

Un cronógrafo Breitling 🇨🇭 elegante: el Grand Premier 👔. 

¿HAY SIQUIERA ALGUNA FACETA QUE BREITLING NO PUEDA CUBRIR CON SUS CRONÓGRAFOS? Ninguna.

Relojes profesionales para buzos 🤿, para pilotos 👨‍✈️… y ahora para simplemente lucirse en tierra firme 🤷‍♂️. La consolidada manufactura de cronógrafos Breitling no se limita, en este A13024.1 la fiabilidad mecánica ⚙️ de siempre viene de la mano del calibre Breitling B13 (basado en el Valjoux 7750), y destaca en la muñeca precisamente por su no-deportividad. Los números romanos destacan del dial claro, acompañándose del tono cálido de las delicadas manecillas doradas, siempre coherentes con la tipografía vintage del logo a las 3:00.

Este reloj no es para el trabajo sucio, claramente… y eso no es algo negativo, pues para eso existen otros modelos de la misma marca 🤔. El Grand Premiere es para descansar en un reloj notoriamente fino 👌.

Nacido en el crepúsculo del siglo XX, en los compases finales de 1999, este guardatiempos emergió como un manifiesto de nostalgia y rebeldía elegante. Mientras el mundo se obsesionaba con el futuro digital y la llegada del nuevo milenio, Breitling miró hacia su propio pasado. El Grand Premier fue un puente romántico hacia la década de 1940, rescatando la filosofía de Willy Breitling: la creación de un cronógrafo que no solo sirviera para la precisión matemática, sino que fuera una pieza de distinción estética en la muñeca de un caballero 😮‍💨.

Su presencia es un equilibrio perfecto entre la fuerza y la sutileza. La caja de 40 milímetros prescinde de la rudeza de los biseles giratorios de aviación; en su lugar, un anillo de acero pulido a espejo enmarca el lienzo del tiempo, capturando los destellos de la luz ambiental con una gracia arquitectónica. Las asas estilizadas, esculpidas con una curvatura ergonómica y aristocrática, abrazan la muñeca de forma orgánica. Parecen nacer de la propia carrura como prolongaciones líquidas de metal, sosteniendo el reloj con una firmeza que es, a la vez, una caricia visual ✍️. 

Sobre este cuerpo de acero se eleva un cristal abombado, una cúpula que emula el encanto del plexiglás de antaño pero con la pureza indestructible del zafiro. Este relieve genera sutiles distorsiones en los bordes, un juego óptico que dota al reloj de una tridimensionalidad viva.

El dial es un oasis de serenidad. Su fondo blanco inmaculado -en ocasiones con suaves destellos color crema- evoca la textura de la porcelana fina o de los mapas de navegación antiguos. Sobre esta superficie limpia, los números romanos se yerguen con una caligrafía esbelta y solemne. No son meros marcadores; son pilares de una estética clásica y renacentista, un recordatorio de que el tiempo también es historia, arte y literatura 📖. A pesar de su vocación de vestir, la herencia de Breitling late en sus tres subesferas hundidas. El cronógrafo se integra al dial no como una interrupción, sino como una complicación armoniosa, donde las pequeñas agujas giran con la precisión de los astros.

El contraste final lo aporta su correa de piel café, un elemento que rompe la frialdad del acero y la pulcritud del dial con una calidez terrenal. 

Sus pespuntes artesanales son el sello del trabajo hecho a mano, un accesorio que envejece con dignidad, contando su propia historia a través de las marcas del uso. 

Bajo esta fachada de poesía visual late un corazón inquebrantable, un tanque que no conoce de decoraciones y sofisticaciones innecesarias… ÉL ES UN INSTRUMENTO INFALIBLE PURO Y DURO: el calibre Breitling 13. Basado en la legendaria arquitectura del Valjoux 7750, este movimiento automático es el motor que da vida al lirismo del reloj 🦾. Es un mecanismo robusto, un titán de la micromecánica que late a 28.800 alternancias por hora (8 latidos por segundo). Su tic-tac es el pulso constante y seguro de un compañero fiel; un recordatorio de que la belleza más sublime no sirve de nada si no está respaldada por una fiabilidad absoluta 🏆. 

Este poco conocido Grand Premier es poesía mecánica: un reloj que no se lleva para saber qué hora es, sino para recordar que el tiempo puede ser hermoso… y eterno mecánicamente.

Ficha Técnica

🔸 Precio: $1.990.000.

🔸 Marca: Breitling.

🔸 Período: Década de 2000.

🔸 Modelo/Referencia: A13024.1.

🔸 Movimiento: Breitling B13, automático.

🔸 Medida de la caja: 40 milímetros sin incluir su corona.

🔸 Material de la caja: Acero inoxidable.

🔸 Distancia entre asas: 22 milímetros.

🔸 Distancia de asa a asa: 48 milímetros.

🔸 Material del brazalete/correa: Cuero.

🔸 Accesorios: Conserva su correa y broche originales, además de nuestro estuche RC junto a nuestra Documentación Relojes Club.

Triple Garantía Relojes Club

AUTENTICIDAD

Sólo relojes inspeccionados profesionalmente.

Más allá de tarjetas o documentos, junto a nuestro Servicio Técnico inspeccionamos nuestros relojes en detalle de forma individual. Son los relojes en sí mismos nuestro único factor definitivo para la determinación de la autenticidad, y es por ello que podemos garantizar nuestros relojes siempre, conserven o no su documentación original. Para el ojo experto no existe forma de replicar una caja, dial y sobre todo movimiento de la misma forma en que lo hace la marca del reloj.

PROCEDENCIA

Historial legal seguro.

Aunque suene extraño, en la relojería no todo son los relojes en sí. Por ello es que la procedencia lícita de nuestros relojes es garantizada de forma absoluta. En este bello mundo de la relojería, lleno de pasión, nos preocupamos y ocupamos en ofrecer los mejores relojes, los más populares del momento, los no tan populares y también los antiguos más especiales, siempre ofreciendo la tranquilidad de portar un reloj con un historial de compra legal.

FUNCIONAMIENTO

Vintage o modernos, los garantizamos todos.

Nuestros relojeros verifican mecánicamente individualmente cada reloj que nos llega, para así garantizar que funcionen dentro de los parámetros aceptables respectivos a su manufactura a la hora de encontrar su próximo dueño. Esto nos permite asegurar un excelente funcionamiento de forma confiada, garantizándolo por seis meses, independiente de la época del reloj… una reliquia con décadas encima o un reloj moderno: no hay reloj que salga de nuestras oficinas sin funcionar todas sus complicaciones perfectamente, y en parámetros incorrectos. Confiamos en el rigor de nuestros relojeros y en la calidad de los relojes de antaño, tanto como en la de los relojes actuales, pues nuestra propia experiencia nos lo indica: todos los relojes son perfectamente capaces de ser disfrutados diariamente.

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