Cartier Santos Galbée Two Tone Guilloché ‘Millenium Dial’, automático.
$3.390.000
Cartier Santos Galbée Two Tone Automatic 2319 W20041C4, década del 2000.
Sin existencias
¡EL DIAL DEL MILENIO!
Un Santos como nunca lo imaginaste. El clásico de dos tonos, un ícono… PERO CON UN DIAL GUILLOCHÉ CON LOS NÚMEROS ROMANOS APLICADOS EN ORO: así se celebraba el NUEVO MILENIO EN EL AÑO 2000.
Cambia completamente la visión que podríamos tener del concepto del Santos, para recordarnos hasta a los Datejust que se expresan con esta misma técnica de números romanos aplicados… un detalle que en esta pieza aporta una personalidad adicional al encanto inherente del Santos, como si lo hiciera aun más atrevido y extravagante. Esta fiesta en el dial se explica por su lanzamiento en el nuevo milenio, en el año 2000, siendo hoy conocido este dial como ‘Millenium Dial’ entre coleccionistas.
Y además, ¿LUME? Así es, para RATIFICAR que este NO ES EL SANTOS CORRIENTE, esta hermosura incluso se permite luminiscencia en las manecillas, INCLUSO EL SEGUNDERO, y también en el dial a las 12, 9 y 6 -a las 3 está la fecha-.
Suponemos, por si al aventurero dueño le dan ganas de utilizar el reloj para su propósito original: PARA PILOTEAR EN LAS ALTURAS.
Recordemos que EL SANTOS SE PRESENTA COMO EL PRIMER RELOJ DE PULSERA DE LA HISTORIA, al ser diseñado por el señor Cartier para su amigo piloto Alberto Santos-Dumont en el año 1904.
Si bien el primero nació hace más de un siglo, no fue sino hasta el año 1978 que el reloj hizo LA aparición más difundida ante el mundo. El responsable fue el CEO de Cartier de 1975 a 1998, Alain-Dominique Perrin. Él fue quien en 1978 lanzó la primera edición del Santos al mundo. EL RELOJ FUE UN ÉXITO SIN PRECEDENTES, expandió la gran fama y prestigio de Cartier a niveles nunca antes experimentados en el mundo de la relojería.
Este reloj es la esencia de la historia de Cartier, como siempre escarbando hasta lo más profundo de su historia para lanzar relojes espectaculares, pero fusionada con un aliento de locura propio de la marca, en el año 2000, cuando el Santos ya se vestía en la forma Galbée, con ángulos perfectamente curvos en su caja y brazalete, abrazando a la muñeca de la forma que solo el Santos sabe embellecer.
En el interior, este personaje de medida clásica (29 x 41 mm), esconde al movimiento automático 120 de Cartier, fino y preciso.
Señoras y señores, un reloj EXCEPCIONAL dotado del aura intocable del Santos, pero embellecido en una forma que, literalmente, se ve una vez cada 1000 años.
*Conserva su caja y manual.
- Precio: $3.390.000.
- Marca: Cartier.
- Período: Década del 2000.
- Modelo/Referencia: 2319 / W20041C4.
- Movimiento: Cartier 120 (ETA 2000), automático.
- Medida de la caja: 29 x 41 milímetros sin incluir su corona.
- Material de la caja: Acero y oro.
- Distancia entre asas: 18 milímetros.
- Material del brazalete: Acero y oro.
- Accesorios: Conserva su caja y manual.
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AUTENTICIDAD
Sólo relojes inspeccionados profesionalmente.
Más allá de tarjetas o documentos, junto a nuestro Servicio Técnico inspeccionamos nuestros relojes en detalle de forma individual. Son los relojes en sí mismos nuestro único factor definitivo para la determinación de la autenticidad, y es por ello que podemos garantizar nuestros relojes siempre, conserven o no su documentación original. Para el ojo experto no existe forma de replicar una caja, dial y sobre todo movimiento de la misma forma en que lo hace la marca del reloj.
PROCEDENCIA
Historial legal seguro.
Aunque suene extraño, en la relojería no todo son los relojes en sí. Por ello es que la procedencia lícita de nuestros relojes es garantizada de forma absoluta. En este bello mundo de la relojería, lleno de pasión, nos preocupamos y ocupamos en ofrecer los mejores relojes, los más populares del momento, los no tan populares y también los antiguos más especiales, siempre ofreciendo la tranquilidad de portar un reloj con un historial de compra legal.
FUNCIONAMIENTO
Vintage o modernos, los garantizamos todos.
Nuestros relojeros verifican mecánicamente individualmente cada reloj que nos llega, para así garantizar que funcionen dentro de los parámetros aceptables respectivos a su manufactura a la hora de encontrar su próximo dueño. Esto nos permite asegurar un excelente funcionamiento de forma confiada, garantizándolo por seis meses, independiente de la época del reloj… una reliquia con décadas encima o un reloj moderno: no hay reloj que salga de nuestras oficinas sin funcionar todas sus complicaciones perfectamente, y en parámetros incorrectos. Confiamos en el rigor de nuestros relojeros y en la calidad de los relojes de antaño, tanto como en la de los relojes actuales, pues nuestra propia experiencia nos lo indica: todos los relojes son perfectamente capaces de ser disfrutados diariamente.




