Longines Spirit «Trench Watch» 31 mm, de cuarzo
$345.000
Longines Spirit de trinchera, década del 2000.
Sin existencias
Una re-edición a los primeros relojes de pulsera de la historia: los relojes de trinchera de Longines.
Los relojes de trinchera deben su nombre a su masificación durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918), cuando en el mismo campo de batalla resultaba impostergable, por motivos funcionales, el traslado del reloj del bolsillo a la muñeca. Este tipo de relojes, también llamados relojes de «transición», marcaron un importante antes y después en la historia de la relojería.
La versión que podemos apreciar hoy es un guiño bastante noble por parte de la firma, en la década del 2000, a sus propios relojes de trinchera de la década de 1910 y 1920. Con sólo 31 mm de diámetro, esta versión en particular evoca de la forma más explícita y fiel el diámetro que aquellos hombres en la guerra veían en su muñeca. Además, la esfera de loza infaltable pretende, tal cual los diales de estos relojes antiguos, mantenerse INTACTA para siempre, con ese blanco tan reluciente como el día de su creación. Otro guiño valorable es su lume. Claramente no es de ningún color verde normal o clásico en relojes modernos, sino que anaranjado de fábrica -práctica para nada extendida en la época de producción de este reloj-, evocando el envejecimiento del tóxico radio empleado en aquellos años. Sus manecillas son otro acierto: con el mismo lume envejecido cautivan a quien ose a verlas con un diseño de tipo catedral.
Los puntos de modernización que equilibran con funcionalidad a esta pieza de espíritu antiguo son su cristal de zafiro y su movimiento de cuarzo, siempre listo a la hora para lucirse.
Este exclusivo y escaso reloj, lanzado bajo la línea Spirit, es incomparable a cualquier otro. Es agresivo pero a la vez elegante en su diseño… en muñecas masculinas se luce desde su reserva, y en damas igualmente se presenta como un candidato para lucir un reloj INESPERADO…
*Conserva su brazalete Longines.
- Precio: $345.000.
- Marca: Longines.
- Período: Década del 2010.
- Modelo/Referencia: L2.198.4.
- Movimiento: L156, de cuarzo.
- Medida de la caja: 31 milímetros sin incluir su corona.
- Material de la caja: Acero inoxidable.
- Distancia entre asas: 15 milímetros.
- Material del brazalete: Acero inoxidable.
- Accesorios: A no ser que se especifique lo contrario, los relojes no incluyen accesorios. La regla general de los relojes vintage, en específico, es no incluirlos.
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AUTENTICIDAD
Sólo relojes inspeccionados profesionalmente.
Más allá de tarjetas o documentos, junto a nuestro Servicio Técnico inspeccionamos nuestros relojes en detalle de forma individual. Son los relojes en sí mismos nuestro único factor definitivo para la determinación de la autenticidad, y es por ello que podemos garantizar nuestros relojes siempre, conserven o no su documentación original. Para el ojo experto no existe forma de replicar una caja, dial y sobre todo movimiento de la misma forma en que lo hace la marca del reloj.
PROCEDENCIA
Historial legal seguro.
Aunque suene extraño, en la relojería no todo son los relojes en sí. Por ello es que la procedencia lícita de nuestros relojes es garantizada de forma absoluta. En este bello mundo de la relojería, lleno de pasión, nos preocupamos y ocupamos en ofrecer los mejores relojes, los más populares del momento, los no tan populares y también los antiguos más especiales, siempre ofreciendo la tranquilidad de portar un reloj con un historial de compra legal.
FUNCIONAMIENTO
Vintage o modernos, los garantizamos todos.
Nuestros relojeros verifican mecánicamente individualmente cada reloj que nos llega, para así garantizar que funcionen dentro de los parámetros aceptables respectivos a su manufactura a la hora de encontrar su próximo dueño. Esto nos permite asegurar un excelente funcionamiento de forma confiada, garantizándolo por seis meses, independiente de la época del reloj… una reliquia con décadas encima o un reloj moderno: no hay reloj que salga de nuestras oficinas sin funcionar todas sus complicaciones perfectamente, y en parámetros incorrectos. Confiamos en el rigor de nuestros relojeros y en la calidad de los relojes de antaño, tanto como en la de los relojes actuales, pues nuestra propia experiencia nos lo indica: todos los relojes son perfectamente capaces de ser disfrutados diariamente.




