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IWC Portofino Chronograph 18K Gold 42 mm IW391025, automático.
IWC Portofino Chronograph 18K Gold 42 mm IW391025, automático. El precio original era: $9.950.000.El precio actual es: $7.900.000.

Omega Speedmaster Professional Moonwatch 42 mm 3570.50.00, a cuerda.

$4.490.000

Omega Speedmaster Professional Moonwatch 42 mm 3570.50.00, década del 2000.

Sin existencias

Descripción

«UN PEQUEÑO PASO PARA EL HOMBRE, UN GRAN SALTO PARA LA HISTORIA DE LA RELOJERÍA 🌓».

Nadie dijo eso en 1969, pero de seguro que algo similar pensó el equipo de Omega 🇨🇭 al ver por televisión a su Speedmaster Professional en la mismísima luna 🌝… y saber que sobrevivirían a cualquier cosa, con tal de que el reloj lunar oficial existiera 🤷‍♂️: HASTA HOY ES EL RELOJ MÁS FAMOSO DE OMEGA, y uno de los más importantes de la historia de la relojería.

Este hito marcaría un antes y un después en la historia de la humanidad, y la razón de tanta fama y reconocimiento de este cronógrafo ⏱ es precisamente porque quienes cambiaron la historia ese 20 de julio de 1969, este reloj usaban y no otro, no un Rolex, no un Audemars Piguet, no un Patek Philippe, no un Vacheron Constantin, sino un Omega 🇨🇭.

Cuenta la historia que en plena carrera espacial, exactamente en 1964, sólo Rolex, Longines, Hamilton (aunque se descalificó su propuesta debido a que no se presentó un reloj de pulsera, sino de bolsillo) y Omega responderían a la petición (enviada también a Elgin, Benrus, Mido, Lucien Piccard, Bulova y Gruen) de ingeniar un cronógrafo ⏱ que fuera a prueba de todo, o en palabras del Director de Operaciones de Tripulación, Deke Slayton, «un cronógrafo altamente preciso y duradero para ser usado por las tripulaciones de los Géminis y Apolo».

Los relojes debían ser legibles 👁, precisos -nada de adelantos ni atrasos de 5 segundos en 24 horas-, inmunes a grandes variaciones de presión y fiables: en condiciones normales, debían funcionar perfectamente por al menos un año.

Bueno, si se preguntan qué implica que un reloj fuera aprobado para estos efectos espaciales 🌓 por la NASA, pues que superó pruebas de vibraciones, temperaturas, humedad, descompresión, aceleración, ruido acústico… todo con una exigencia tal que el test pasó a ser calificado como un destructor de relojes por el mismo autor de estas pruebas 😅, el ingeniero James Ragan.

 

Pero las cosas como son:

 

– Rolex (Cosmograph) tuvo problemas con las pruebas de Humedad Relativa y de Alta Temperatura, de manera que el segundero se atascó entre las otras manecillas. Descartado ❌.

 

– El Longines (242T) quedaba sin cristal con las pruebas de Alta Temperatura y de Descompresión. Descartado ❌.

 

– El Speedmaster se adelantó 21 minutos durante la prueba de Descompresión y se retrasó 15 durante el test de Aceleración, además, el material luminiscente se había destruido durante las pruebas… pero seguía funcionando.

El primero de junio de 1965 se certificaría oficialmente ✅ por la NASA el cronógrafo que en 1969 se convertiría para siempre en el Moonwatch: el Speedmaster Professional ⏱.

 

La historia del Moonwatch da para escribir libros, y estos detalles históricos son de gran relevancia para admirar la historia en su realidad, comprender que el Moonwatch, aunque sea hoy explotado comercialmente al máximo, ganó cuando realmente importaba, por mérito auténtico.

Pasemos al protagonista de hoy, el Omega Speedmaster Professional en su versión más tradicional: con tapa de acero y cristal acrílico 👌.

Bajo la referencia 3570.50.00 (década del 2000), se recoge la forma más fiel del Moonwatch con el cristal Hesalite, la tapa enroscable con el legendario Hipocampo grabado y, en su interior, el eterno calibre Omega 1861. Manual, robusto, probado literalmente más allá de la atmósfera terrestre, ahora con un brazalete sólido, con broche actualizado. 

Es esta una versión clásica, tradicional, atemporal, sin adornos ni transparencias: ideal para mantenerla de por vida… tal como lo llevaría un astronauta si tuviera que salir hoy de nuevo a la Luna 🌓.

 

🔸 Precio: $4.490.000.

🔸 Marca: Omega.

🔸 Período: Década de 2000.

🔸 Modelo/Referencia: 3570.50.00.

🔸 Movimiento: Omega 1861, a cuerda.

🔸 Medida de la caja: 42 milímetros sin incluir su corona.

🔸 Material de la caja: Acero inoxidable.

🔸 Distancia entre asas: 20 milímetros.

🔸 Distancia de asa a asa: 47 milímetros.

🔸 Material del brazalete: Acero inoxidable.

🔸 Accesorios: A no ser que se especifique lo contrario, los relojes no incluyen accesorios. La regla general de los relojes vintage, en específico, es no incluirlos.

Con todo, incluye estuche y tarjeta individual Relojes Club.

Triple Garantía Relojes Club

AUTENTICIDAD

Sólo relojes inspeccionados profesionalmente.

Más allá de tarjetas o documentos, junto a nuestro Servicio Técnico inspeccionamos nuestros relojes en detalle de forma individual. Son los relojes en sí mismos nuestro único factor definitivo para la determinación de la autenticidad, y es por ello que podemos garantizar nuestros relojes siempre, conserven o no su documentación original. Para el ojo experto no existe forma de replicar una caja, dial y sobre todo movimiento de la misma forma en que lo hace la marca del reloj.

PROCEDENCIA

Historial legal seguro.

Aunque suene extraño, en la relojería no todo son los relojes en sí. Por ello es que la procedencia lícita de nuestros relojes es garantizada de forma absoluta. En este bello mundo de la relojería, lleno de pasión, nos preocupamos y ocupamos en ofrecer los mejores relojes, los más populares del momento, los no tan populares y también los antiguos más especiales, siempre ofreciendo la tranquilidad de portar un reloj con un historial de compra legal.

FUNCIONAMIENTO

Vintage o modernos, los garantizamos todos.

Nuestros relojeros verifican mecánicamente individualmente cada reloj que nos llega, para así garantizar que funcionen dentro de los parámetros aceptables respectivos a su manufactura a la hora de encontrar su próximo dueño. Esto nos permite asegurar un excelente funcionamiento de forma confiada, garantizándolo por seis meses, independiente de la época del reloj… una reliquia con décadas encima o un reloj moderno: no hay reloj que salga de nuestras oficinas sin funcionar todas sus complicaciones perfectamente, y en parámetros incorrectos. Confiamos en el rigor de nuestros relojeros y en la calidad de los relojes de antaño, tanto como en la de los relojes actuales, pues nuestra propia experiencia nos lo indica: todos los relojes son perfectamente capaces de ser disfrutados diariamente.

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