Ulysse Nardin Marine Chronometer 38 mm 18K 200M 261-77, automático.

$4.990.000

Ulysse Nardin Marine Chronometer 38 mm 18K 200M 261-77, década de 2000.

Sin existencias

Descripción

POTENTE: NO POR EL TAMAÑO, SINO POR SU SIGNIFICADO 😮‍💨. 

Con sus exquisitos 38 milímetros, este Marine Chronometer puede parecer reservado, casi discreto. Pero en realidad es un coloso metafórico, un sello de oro con el que Ulysse Nardin celebra su propia grandeza: la de una manufactura que desde 1846 marcó el tiempo de las marinas del mundo, y que en este guardatiempo condensa toda esa herencia en un objeto de muñeca.

Aquí no se trata de ostentación, sino de jerarquía. La caja en oro amarillo de 18 quilates es la proclamación solemne de una historia que se remonta a Le Locle en el siglo XIX, cuando la marca era sinónimo de cronómetros marinos de precisión absoluta. La confianza que expelía Ulysse Nardin en la época no era un detalle. Era la firma en que tripulantes confiaban la vida, era la máquina, la creación en la que cada uno de los marineros descansaba y asumía como la única voz autorizada para decir el tiempo 🤝.

Este modelo 261-77 no es un capricho de lujo: es la síntesis perfecta entre el rigor técnico de un reloj de acero de batalla, de buceo, y la nobleza del metal noble, que aquí se funden en un todo coherente, sólido y trascendente.

La hermeticidad de 200 metros, garantizada por su corona y tapa trasera atornilladas, lo convierte en una pieza tan confiable y capaz como cualquier diver moderno, con una elegancia IMPOSIBLE de replicar y una simpleza envidiable: NI SIQUIERA BISEL GIRATORIO. No, este no es para el buzo, sino para el capitán de la nave 👨‍✈️. El cristal de zafiro corona su solidez y asegura una resistencia impecable en el uso cotidiano, reafirmando esa dualidad tan propia de Ulysse Nardin: versatilidad y linaje en perfecta comunión.

Esta «sobrepreparación» o exceso de calidad y esfuerzos en la construcción de los 261-77 es un aspecto admirable, desde que los modelos Marine de hoy, por ejemplo, sólo tienen una hermeticidad de 50M.

Pero pasemos a la esfera: un círculo atrapante, blanca como la porcelana, donde las manecillas de acero templado alcanzan ese azul medianoche que las convierte en bailarinas de precisión. Cada giro, cada destello de su luminiscencia, mantiene la lectura nítida en la penumbra, sin nunca perder la elegancia de un reloj de vestir clásico. Los acentos en rojo, arriba en el indicador de reserva de marcha  y abajo en la inscripción «1846» -año de nacimiento de la firma-, subrayan con fuerza la condición histórica y técnica de la pieza, inyectando vitalidad en la elegancia del conjunto. En el fechador, ubicado dentro del subsegundero a las 6, una lupa interna discreta amplifica el número sin romper la simetría: un detalle de alta relojería que combina funcionalidad y estética con maestría.

En su interior palpita el calibre UN-26, un movimiento automático con certificación COSC que honra el linaje marino de la casa. Con sus 42 horas de reserva de marcha, su arquitectura robusta y su legendaria precisión, este mecanismo es tan fiable como los cronómetros de cubierta que hicieron célebre a la marca en el siglo XIX. Así reafirma que el indicador de reserva de marcha y el pequeño segundero integrado al fechador no son adornos: son la traducción contemporánea de la obsesión histórica de Ulysse Nardin por el control absoluto del tiempo… y también de la belleza 😍.

El conjunto se corona con un detalle que encanta a los coleccionistas atentos: el borde del bisel de tipo moneda, con su tallado fino y preciso que evoca instrumentos náuticos de época, y la placa lateral con el número de serie individual, una tradición casi olvidada en la relojería moderna. Este gesto, mantenido por Ulysse Nardin, otorga a cada ejemplar una identidad irrepetible, un aura de exclusividad innegable que lo convierte en mucho más que un reloj: un objeto único en el universo de la manufactura.

Este privilegiado caballero puede habitar dos mundos sin esfuerzo: en un entorno formal, es un reloj de vestir IMPECABLE, sobrio y potente, con la elegancia natural de un oro trabajado con maestría 👌. Y al mismo tiempo, es un reloj de batalla capaz de sumergirse en las profundidades, con la seguridad de un blindado y la gracia de un linaje que ningún otro reloj de oro en su categoría puede ofrecer. 

Solo Ulysse Nardin consigue esta alquimia: un diver en oro que no renuncia ni a su nobleza ni a su resistencia, un emblema que encierra en una sola creación el espíritu marino y la elegancia perpetua de una de las firmas más respetadas de la relojería.

 

🔸 Precio: $4.990.000.

🔸 Marca: Ulysse Nardin.

🔸 Período: Década de 2000.

🔸 Modelo / Referencia: 261-77.

🔸 Movimiento: UN-26, automático.

🔸 Medida de la caja: 38 milímetros sin incluir su corona.

🔸 Material de la caja: Oro sólido de 18 quilates.

🔸 Distancia entre asas: 20 milímetros.

🔸 Distancia de asa a asa: 45 milímetros.

🔸 Material del brazalete / Correa: Correa de cuero marrón.

🔸 Accesorios: Conserva su caja de madera original.

Triple Garantía Relojes Club

AUTENTICIDAD

Sólo relojes inspeccionados profesionalmente.

Más allá de tarjetas o documentos, junto a nuestro Servicio Técnico inspeccionamos nuestros relojes en detalle de forma individual. Son los relojes en sí mismos nuestro único factor definitivo para la determinación de la autenticidad, y es por ello que podemos garantizar nuestros relojes siempre, conserven o no su documentación original. Para el ojo experto no existe forma de replicar una caja, dial y sobre todo movimiento de la misma forma en que lo hace la marca del reloj.

PROCEDENCIA

Historial legal seguro.

Aunque suene extraño, en la relojería no todo son los relojes en sí. Por ello es que la procedencia lícita de nuestros relojes es garantizada de forma absoluta. En este bello mundo de la relojería, lleno de pasión, nos preocupamos y ocupamos en ofrecer los mejores relojes, los más populares del momento, los no tan populares y también los antiguos más especiales, siempre ofreciendo la tranquilidad de portar un reloj con un historial de compra legal.

FUNCIONAMIENTO

Vintage o modernos, los garantizamos todos.

Nuestros relojeros verifican mecánicamente individualmente cada reloj que nos llega, para así garantizar que funcionen dentro de los parámetros aceptables respectivos a su manufactura a la hora de encontrar su próximo dueño. Esto nos permite asegurar un excelente funcionamiento de forma confiada, garantizándolo por seis meses, independiente de la época del reloj… una reliquia con décadas encima o un reloj moderno: no hay reloj que salga de nuestras oficinas sin funcionar todas sus complicaciones perfectamente, y en parámetros incorrectos. Confiamos en el rigor de nuestros relojeros y en la calidad de los relojes de antaño, tanto como en la de los relojes actuales, pues nuestra propia experiencia nos lo indica: todos los relojes son perfectamente capaces de ser disfrutados diariamente.

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