TAG Heuer Sports/Elegance Automatic Chronometer 37 mm Black Dial, automático.
$875.000
TAG Heuer S/El Automatic Chronometer Black Dial, década del 2000.
Sin existencias
EXCEPCIONAL Y COLECCIONABLE.
Nunca nos cansaremos de hacer un nexo directo entre TAG Heuer y el automovilismo, porque ¿Sería igual la manera en que vemos a la firma suiza si no tuviera esta fuerte relación en su historia?
Difícil de pensar, y si en los años 90 nos situamos es aun más directa y evidente la relación, pues una de las más importantes caras del automovilismo de la época, la hoy leyenda Ayrton Senna, tuvo un impacto publicitario desmedido -véase imagen-… sólo con ver el brazalete ya sabemos de qué modelo se trata, y ese nivel de identidad, esa reconocibilidad, ese peso como ícono, esa inmediatez para reconocerse es algo que tiene la línea Sport Elegance -evolucionando al Link moderno- de TAG Heuer que ya quisieran otros relojes.
A quien tenemos hoy se trata de la más EXCLUSIVA variante del S/El: la extinta versión AUTOMÁTICA, certificado como cronómetro.
Esta pieza, además de su evidente belleza y fineza, es una completa rareza.
En un contexto en que los relojes de cuarzo se vendían con éxito máximo en perjuicio de los relojes automáticos (naturalmente menos precisos y más costosos), esta hermosura fue un hálito de tradición inmortal, un gesto horológico en la forma más bella: un dial negro con un centro con textura concéntrica abrazado por un borde reflejante, en donde los índices reposan su belleza de forma ultra-legible… sea por su luminiscencia o por el contraste negro-plateado.
Por dentro es un calibre automático certificado como cronómetro basado en el fino ETA 2892 el que cierra con broche de oro esta excepción a la regla, esta maravilla de reloj… bueno y admirable desde adentro hasta afuera.
Su diámetro de 37 milímetros es perfecto para plasmar la esencia de este reloj: elegancia deportiva.
Ese bisel estriado tan característico junto al icónico brazalete llegan a su mejor versión con 200 metros de hermeticidad y una calidad de construcción avasalladora.
- Precio: $875.000.
- Marca: TAG Heuer.
- Período: Década del 2000.
- Modelo/Referencia: WG5111-PO.
- Movimiento: ETA 2892, automático.
- Medida de la caja: 37 milímetros sin incluir su corona.
- Material de la caja: Acero inoxidable.
- Distancia entre asas: N/A.
- Distancia de asa a asa: 45 milímetros.
- Material del brazalete: Acero inoxidable.
- Accesorios: A no ser que se especifique lo contrario, los relojes no incluyen accesorios. La regla general de los relojes vintage, en específico, es no incluirlos.
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AUTENTICIDAD
Sólo relojes inspeccionados profesionalmente.
Más allá de tarjetas o documentos, junto a nuestro Servicio Técnico inspeccionamos nuestros relojes en detalle de forma individual. Son los relojes en sí mismos nuestro único factor definitivo para la determinación de la autenticidad, y es por ello que podemos garantizar nuestros relojes siempre, conserven o no su documentación original. Para el ojo experto no existe forma de replicar una caja, dial y sobre todo movimiento de la misma forma en que lo hace la marca del reloj.
PROCEDENCIA
Historial legal seguro.
Aunque suene extraño, en la relojería no todo son los relojes en sí. Por ello es que la procedencia lícita de nuestros relojes es garantizada de forma absoluta. En este bello mundo de la relojería, lleno de pasión, nos preocupamos y ocupamos en ofrecer los mejores relojes, los más populares del momento, los no tan populares y también los antiguos más especiales, siempre ofreciendo la tranquilidad de portar un reloj con un historial de compra legal.
FUNCIONAMIENTO
Vintage o modernos, los garantizamos todos.
Nuestros relojeros verifican mecánicamente individualmente cada reloj que nos llega, para así garantizar que funcionen dentro de los parámetros aceptables respectivos a su manufactura a la hora de encontrar su próximo dueño. Esto nos permite asegurar un excelente funcionamiento de forma confiada, garantizándolo por seis meses, independiente de la época del reloj… una reliquia con décadas encima o un reloj moderno: no hay reloj que salga de nuestras oficinas sin funcionar todas sus complicaciones perfectamente, y en parámetros incorrectos. Confiamos en el rigor de nuestros relojeros y en la calidad de los relojes de antaño, tanto como en la de los relojes actuales, pues nuestra propia experiencia nos lo indica: todos los relojes son perfectamente capaces de ser disfrutados diariamente.




